No pretendo hablar de los que echan la culpa a todos de todo si no de aquellos que echan la culpa a los demás por que se creen que son los únicos perfectos.
Todos tenemos algún conocido que se cree perfecto (incluso nosotros nos lo podemos llegar a creer). Los perfectos pasan por ser personas que no suelen escuchar, lo de la empatía les queda lejos, la humildad para qué, etc,etc. La suma de estos elementos y algunos otros conforman una persona que no es capaz de tener perspectiva y poder analizar las situaciones desde otros puntos de vista que no sea su punto de vista perfecto.
Hay quíen dice que el ego y el orgullo excesivo son lo que provoca en estas personas su imposibilidad de asumir ciertas responsabilidades provocadas por sus actos y consiguientemente acaban echando la culpa de todo a los demás.
El miedo al fracaso, a no saber enfrentarse a los reveses hace que nos dedicquemos a buscar a alguíen a quíen culpar y esta busqueda no nos deja centrarnos con claridad en el origen del problema y nos cerramos posibilidades y empequeñecemos como personas ante nosotros y ante los demás.
Quizás nos falte un punto de autocrítica, que entiendo que es signo de madurez, para poder superar este manera de actuar y no hacer como el protagonista de esta pequeña historia:
Cuando Pedro bajaba de la terraza de su casa, dónde acababa de hacer la siesta, da un traspié al pisar un escalón y rueda escaleras abajo.
-Pero, ¿qué pasa?- le grita su mujer que, desde la cocina, ha oído el ruido de su caída.
-Nada importante- responde Pedro poniendose en pie como puede-. Ha sido mi abrigo, que se ha caido por la escalra.
-¿Tu abrigo?….Pero ¿y ese ruido?.
-El ruido ha sido porque yo iba dentro.
La Sabiduría de los Cuentos de A. Jodorowsky
Archivado en: Inteligencia emocional, Liderazgo
Aplicando tu post a la blogosfera… ¡Si supieras cuántos perfectos hay por aquí! te sorpenderías… Los que más me molestan: los que hablan mal de otros blogueros sin que ellos estén presentes y luego, cuando están presentes, hablan mal de otros diferentes. O los que critican el elitismo echándoles la culpa de la poca participación,pero luego crean sus propias élites. Estamos llenos de culpas y de pefeccionistas.
Saludos
SM
Senior,
gracias por pasarte y comentar.
Podemos hablar de la blogosfera todo lo que queramos pero sin olvidar que se replican virtudes y defectos de los que participan.
El perfeccionismo se cura poniendo los pies en el suelo (de manera voluntaría, que entiendo es la más deseable, o forzada)lo de estar llenos de culpas tendremos que distinguir si son las que nos tiran encima o las que nosotros nos “autoinfligimos” cada una tiene su “tratamiento” concreto.
Un saludo.
Hola Alfredus,
Entiendo que este perfeccionismo no se trata más que desconocimiento o comodidad persoanal ya que si, como bien dices, hiciesen un poco de autocrítica se darían cuenta de su responsabilidad. Pero eso implica razonamiento y relatividad y eso si que cuesta más…
Saludos,
Jesús,
una vez más, gracias por pasate y comentar.
Ser perfecto debe de ser tremendamente aburrido y también frustrante cuando te das cuenta de que, dentro de tu mundo de perfección, cometes errores.
Pero esto pasa a un nivel más preocupante cuando esa frustración o ese no querer asumir los errores hace que traslades los “marrones” a los demás.
Un saludo.