El dueño de una granja tenía un caballo excepcional que había ganado varias carreras y realmente era valioso. Un día, el pobre caballo metió una pata en un agujero y se hirió. El veterinarío lo cuidó, pero dijo que ya no podría competir.
El dueño de la finca dejó en el establo al caballo, que le costaba inluso mantenerse en pie, mientras decidía que hacer con él.
El caballo estaba acostado cuando un cerdo se acercó y le dijo:
- Anímate, colega, vamos, ponte de pie; sé que lo puedes hacer porque antes te vi caer e incorporarte. ¡Venga!¡Arriba!.
El caballo gimió mientras se movía con mucho esfuerzo, pero el cerdo no desistía: Read the rest of this entry »
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